Tras la pandemia, reedificar. ¿Reedificar lo mismo que ya había? No, pues surgirá una sociedad nueva. Nueva, por el confinamiento sufrido, que ha arruinado algunas formas de vida común, incentivando otras. Pero nueva, sobre todo, porque la pandemia, revelando nuestros amores y nuestros miedos, ha traído una llamada a la libertad. ¿Reconstruiremos, como los de Babel, con mirada reducida a las propias fuerzas? ¿O, como Noé, abiertos al proyecto del Creador? He aquí el desafío, he aquí la esperanza.