Si bien ninguna antología puede suplir la lectura de la propia obra, la selección y ofrecimiento al lector de pasajes y fragmentos entresacados de la misma sí es una inmejorable invitación a abrir las páginas de los libros
Si bien ninguna antología puede suplir la lectura de la propia obra, la selección y ofrecimiento al lector de pasajes y fragmentos entresacados de la misma sí es una inmejorable invitación a abrir las páginas de los libros