A lo largo de la historia del pensamiento, filósofos y científicos se han interrogado acerca del lenguaje. Han perdido de vista la sencillez y la belleza que se encierra en toda conversación. Es decir, la charla, la plática ordinaria que se da entre dos personas que se estiman o, al menos, se respetan. Cuando conversamos, estamos con otro y nos dirigimos hacia otro. Las raíces de la palabra latina en cierto modo lo explicitan cum versus; por eso conversación significaba no sólo el simple intercambio de palabras, sino que en su extremo designaba la misma vida en común. Es nuestro objetivo volver a llamar la atención sobre este sentido profundo del hablar humano. Toda la historia de la filosofía es, en cierto modo, historia de la reflexión sobre el lenguaje. A lo largo de estas páginas hemos intentado trazar un itinerario que permita al lector atisbar lo que implica charlar con un amigo.