Como recordó Benedicto XVI en un conocido discurso que tuvo en Viena en el 2007, “fue en Europa donde se formuló por primera vez la noción de derechos humanos”. El Romano Pontífice habló entonces del derecho a la vida como del derecho humano fundamental y presupuesto de todos los demás derechos. Asimismo, el magisterio de los últimos Pontífices no ha dejado de insistir en la necesidad de proteger la libertad del acto de fe, verdadero núcleo del derecho de libertad religiosa como la primera de las libertades, además del derecho que asiste a los padres y a la Iglesia de intervenir en la educación de sus hijos. Estos derechos inscritos en la naturaleza del hombre, creado a imagen de Dios, nos remiten a su origen y fin trascendente en la búsqueda de su verdadero y último fundamento, cuyo respeto y salvaguarda es garantía de libertad y prueba de la salud de nuestras sociedades. A ese fin responden estos tres estudios de la presente monografía.