De su obra poética, escribe Amalia Álvarez Cienfuegos en Alminar: «y una piedad, que podemos considerar, con Nemesio E. Montero Monago, Carmen Conde, como ingreso en lo eterno», socialmente sentida. Juan Pedro Vera Camacho en Insula: «Es todo un mensaje contra la injusticia, a la vez que una prístina evasión a los valores del espíritu».