Este libro reúne las crónicas pegadas a la realidad que se escribieron durante los siete días que León XIV pasó en España. Conviven en ellas la urgencia del periodista que narra lo que ocurre en el momento y el deseo de dejar constancia fiel de algo que intuíamos irrepetible.
Recogen una semana en la que un país que llevaba quince años sin recibir a un papa volvió a llenar sus calles, con una alegría que sorprendió incluso a los organizadores.
Sus protagonistas son los millones de españoles que llenaron las plazas y los millones que las siguieron desde su casa. Registran algo más que una sucesión de actos: el rastro de unos días en que un país entero quiso, por una vez, alzar la mirada. Quedan escritas para que aquella semana de junio no se pierda en la prisa con que fue vivida. Y reflejan, además, la convicción de que un acontecimiento de esta envergadura no se sostiene solo sobre
la emoción, sino sobre el trabajo callado de millares de personas cuyo nombre nunca aparecerá en un titular.
La generosidad de todo el país desbordó las previsiones: más de dos millones de personas acompañaron a León XIV en las cuatro ciudades y unos cinco mil periodistas hicieron llegar sus palabras alrededor del mundo.
Pero detrás de cada cifra hay matices que los autores de estas crónicas han querido recuperar porque, aunque el número refleja la magnitud, cada rostro señala el sentido del momento.