Este libro que tienes entre tus manos no son unas instrucciones del juego de la oca. Pretende ser una ayuda para la vida interior. Sí, hay que mirar hacia dentro para descubrir que Dios quiere convertirnos en surtidor, en fuente. Para que Él lo pueda hacer tenemos que acudir a Él, que es la fuente misma. Cada capítulo de este libro es una invitación a beber de la Fuente que no se agota y, al mismo tiempo, a descubrir cómo nuestra propia vida está llamada a convertirse también en fuente para otros.
Hay fuentes que sólo se dejan escuchar cuando el alma aprende a callar. En este libro, Francisco Vidal —autor ya reconocido por sus obras en Didaskalos— nos invita a volver al manantial primero: Dios. De fuente a fuente es un libro para quienes se sienten sedientos en mitad del camino, y para quienes desean dejarse transformar desde dentro. No ofrece recetas rápidas, sino un modo de mirar, de caminar y de vivir: el de quien sabe que toda auténtica fecundidad nace del encuentro silencioso con la Fuente divina. Un libro para leer despacio… y volver a él muchas veces.