En El curso perdido de la democracia, Ángel Rivero ofrece un diagnóstico de la crisis política contemporánea: ¿está la democracia liberal condenada a desaparecer frente al avance del populismo?
Apelando a una rica tradición de pensamiento que hunde sus raíces en la Escuela de Salamanca, en figuras como Juan de Mariana, y en hitos históricos de nuestra nación como las Cortes de León de 1188, Rivero analiza con agudeza cómo el consenso constitucional de 1978 se ha visto fracturado por la irrupción de la llamada «nueva política», que ha sustituido el acuerdo por una dialéctica adversaria de polarización extrema. Frente al mito republicano y las utopías ideológicas, el libro reivindica de forma valiente el papel de la monarquía parlamentaria como garante de la pluralidad, freno ante la pulsión autocrática y motor histórico de la libertad.
Un ensayo imprescindible para comprender que la convivencia civil no nace de la imposición sectaria, sino del respeto a las instituciones. Como señala el propio autor: «La democracia liberal está asediada, igual que en tiempos pasados, pero no por ello está condenada, basta con que recupere su curso».