Pocos años después de comenzar a difundirse el Evangelio según Marcos, surgieron varias versiones revisadas y ampliadas del mismo. Una de ellas es el Evangelio según Mateo, donde la viveza del relato marquiano adquiere un ritmo más pausado, además de añadirse abundantes enseñanzas y de incorporarse diferentes recuerdos sobre el comienzo y el final de la vida de Jesús. La reescritura mateana de Marcos viene determinada por el nuevo contexto en el que surge, y se caracteriza por una matizada visión de Jesús y de los discípulos, por la propuesta de un código ético más completo y explícito, y por el diseño de un nuevo horizonte vital para los seguidores del Señor. El particular proceso creativo hace de la lectura de este evangelio una experiencia singular. Ahora bien, esta singularidad solo se percibe cuando, en vez de ser leído como un conjunto de fragmentos desconectados con sus correspondientes títulos, se lee de manera ininterrumpida como una única secuencia narrativa. Quien se anima a realizar esta experiencia sintoniza con los lectores antiguos, los cuales leían el evangelio en manuscritos sin divisiones que predeterminaran la comprensión del relato. Es en un segundo momento cuando cobra sentido acceder al comentario perícopa a perícopa, donde las notas, aclaraciones y claves ayudan a leer el texto de forma más reflexiva. Santiago Guijarro Oporto es un reconocido biblista y profesor de Nuevo Testamento.