El corazón es el lugar donde se decide la vida. En él nacen los grandes amores, las elecciones más profundas y la respuesta personal a la llamada de Dios. Pero el corazón humano necesita ser formado: aprender a amar, ordenar los afectos, integrar la libertad y dejarse transformar por la gracia. Este libro ofrece una reflexión sobre esa tarea decisiva, mostrando que la formación del corazón constituye el verdadero camino hacia la madurez humana y cristiana.
A partir de la revelación bíblica y de la rica tradición espiritual de la Iglesia, los autores recorren las grandes cuestiones de la existencia: la afectividad, la virtud, el discernimiento, el combate espiritual, la libertad, la vocación y la educación del amor. Con una sólida base antropológica y teológica, y en diálogo con pensadores como C. S. Lewis, presentan una visión unitaria de la persona, en la que inteligencia, voluntad y sentimientos convergen en el corazón como centro de la personalidad.