Hablar de Juan de la Cruz es hacerlo de poesía y de ese misterio que le envolvió en su encuentro con Dios, que llamamos mística. La poesía y la mística son dos realidades que se suelen escapar de las manos, pero a la vez se nos hacen necesarias para acercarnos a su figura. Y en este libro hablaremos de ambas, de la poesía y de la mística, del hombre y del santo. De lo humano y lo divino que no pueden estar nunca separados porque nacen de la misma fuente. No pretende ser una introducción completa ni compleja, ni académica ni rigurosa, sino más bien un conglomerado de referencias, perspectivas y asedios para acercarse a una de las mentes más brillantes de la historia de España y uno de los corazones más entregados a Dios.