Todo hombre está llamado a realizar un viaje que coincide con el camino de maduración personal de su masculinidad, una travesía que consiste en pasar de ser niño a convertirse en un hombre de verdad.
Muchos hoy confunden la idea de masculinidad con dominar, imponerse, intimidar, no sentir nada o humillar. No tiene nada que ver. Todo eso no es fortaleza, sino máscaras que se usan para disfrazar los miedos. Un hombre de verdad puede ser fuerte sin ser violento, puede ser sensible sin caer en el victimismo, puede ser firme sin ser cruel. Se trata de aprender a ordenar la fuerza masculina hacia aquello que se ama y purificarla de todo lo que
haga daño a las otras personas. La pregunta del hombre de verdad no es: «¿Cómo puedo ser más poderoso?», sino «¿A quién puedo servir con la fuerza que tengo?».
Esta es la sana masculinidad, los hombres que necesita el mundo: hombres con fuerza y a la vez con ternura, hombres con convicciones y autenticidad, hombres con pasión y compasión, hombres con coraje y capacidad de sacrificio. Ese es el camino.
Este libro te proporciona el mapa que puede servirte de guía. Eso sí, no basta solo con tener el mapa, hay que ponerse en camino. Y para ello sin duda te ayudará saber que el corazón es la mejor brújula, porque su deseo de plenitud no se puede acallar.