El libro anuncia ya desde su título su objetivo: buscar y transmitir buenas razones para la esperanza. Y lo hace descubriendo lugares donde el Evangelio se hace carne, experiencias antiguas e iniciativas nuevas que muestran en acción la creatividad inagotable del Espíritu. Estos comentarios al Evangelio surgen como una especie de lectio divina a dos voces, masculina y femenina, concebida para que, a partir de las divergencias y las sintonías de dos personas, de sus historias diferentes, resalte mejor la capacidad inagotable del Evangelio para pronunciar palabras de vida plena.