«La increencia es un reto para la fe», afirma Mons. Francisco Conesa –actualmente obispo de Solsona y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española–. Siendo esto así, del mismo modo la increencia es también un reto tanto mayor para la celebración de los misterios de nuestra fe, que no solo presuponen la fe, sino que además la acrecientan.
«Fe y celebración». Con ello nos referimos al proceso cristiano de expresar y vivir la fe a través de actos litúrgicos y momentos de encuentro con Dios y la comunidad. Esto incluye la participación en sacramentos como la Eucaristía y la reconciliación, la oración, y la celebración de fiestas religiosas. La celebración de la fe es un medio para fortalecer la relación personal con Dios y con los demás, haciendo de la fe una vivencia real y un acto de amor hacia la vida. En este mundo que nos rodea, en esta sociedad tecnológica y consumista, tenemos que seguir celebrando el Misterio cristiano.s