Tras El matrimonio, la gran invención divina, dedicado a la vocación esponsal, e Hijos frágiles de un Dios vulnerable, centrado en la experiencia de la fragilidad, la culpa, el perdón y la redención, José Fernández Castiella ofrece ahora en Narrativa sinfónica del Yo una obra de mayor alcance: el marco antropológico desde el que es posible comprender de forma unitaria a la persona.
En sus dos libros anteriores, Castiella había abordado dimensiones esenciales de la existencia cristiana. Este nuevo libro completa y amplía ese itinerario. No se limita ahora a una dimensión particular, sino que se adentra en la pregunta que está en la base de todas ellas: quién es la persona y cómo se forma su identidad. Por eso puede leerse, en cierta medida, como la obra que ilumina y abraza las anteriores, ofreciendo la arquitectura de fondo desde la que aquellas adquieren una comprensión más plena.
La identidad personal aparece aquí no como una construcción aislada del individuo, ni como una
suma dispersa de experiencias, sino como una vocación que se despliega en el tiempo. La vida
humana es narración, porque necesita memoria, continuidad y sentido; y es sinfonía, porque solo
se comprende cuando sus distintas dimensiones —la filiación, la afectividad, el deseo, la intimidad,
la libertad, la amistad, la familia, el trabajo, la sexualidad, el sufrimiento y la esperanza—
encuentran una armonía.
Con esta obra, Ediciones Cristiandad completa una trilogía implícita sobre la persona: su llamada a
amar, su necesidad de ser perdonada y su tarea de llegar a ser quien está llamada a ser.