El segundo volumen del Diccionario Dinámico de Ontología Trinitaria se propone explorar la inventio de la ontología trinitaria en el siglo IV, con una atención específica al encuentro entre la inteligencia eclesial de la revelación y aquella corriente de la filosofía tardoantigua que marcó con mayor hondura la elaboración de la teología patrística: el neoplatonismo. La cuestión de dicha relación no puede abordarse con pertinencia sin hacer referencia a la «aporía del fundamento» que ha angustiado la indagación filosófica desde sus albores: ¿el ser es uno o múltiple? Esta se caracteriza, precisamente, por la postura tendente a incluir en un único orden ontológico el primer principio y el mundo, sin lograr así, no obstante, articular de manera convincente la relación entre unidad y multiplicidad. El acontecimiento de Jesucristo, vivido e interpretado en el surco de la afirmación judía de la trascendencia de Dios, propicia en el siglo IV un pensamiento de la relación uno-múltiple que, si bien se mide con las categorías griegas, las trastoca mediante el desarrollo de un pensamiento formalmente trinitario. A 1700 años del primer concilio de Nicea del 325, el volumen es una obra colectiva, a la vez histórica y teórica, sobre el encuentro entre la filosofía y el acontecimiento de Cristo y, en última instancia, sobre la pensabilidad y la enunciabilidad del S/ser