El objetivo de este ensayo no ha consistido en conceptualizar el tiempo, en describir su naturaleza o definir su esencia, sino que el autor ha tratado de explorar cómo se desarrolla la vivencia del tiempo en el marco del sistema tecnocapitalista y atisbar las consecuencias que tiene para el inquilino de dicho sistema. El sistema acelera el ritmo de vida, impone una velocidad en los procesos ordinarios que obliga al inquilino del sistema a vivir al galope, sin sosiego, le exige multiplicarse en tareas y actividades de todo tipo sin poder dar respuesta a todo lo que le exige la vida. El desquicio es el resultado final de esta aceleración del tiempo.
«El tiempo es un don. No es un mérito, ni el resultado de una conquista, tampoco el premio a un esfuerzo».