En los turbulentos años en torno a 1968, tras dejar la dirección de Gioventù Studentesca (GS), Luigi Giussani acompañó activamente al Centro Cultural Charles Péguy de Milán, fundado en 1964 por un grupo de estudiantes, graduados y ayudantes universitarios. Este encuentro marcó el inicio de lo que pronto adoptaría el nombre definitivo de «Comunión y Liberación».En ese centro cultural Giussani impartió, entre 1969 y 1970, las once conferencias recogidas en este libro. En ellas, su voz profética logra indicar, incluso en aquel momento histórico convulso, un camino de esperanza y verdad para el hombre contemporáneo.
En lugar de proponer una evasión espiritual o una solución ideológica a los problemas de su tiempo, Giussani señala a la Iglesia —entendida como centro vivo de la comunión cristiana— como la fuente de todo intento humano auténtico por responder a la necesidad de verdad, justicia, amor y libertad. Solo en la comunión cristiana podemos experimentar la liberación, es decir, el advenimiento de un mundo más humano. Capaz de leer entre líneas el espíritu de su tiempo, el sacerdote identifica en la agitación del 68 no solo una ola de protesta, sino también la insaciable sed de autenticidad y el impulso de renovación que animaban a aquella generación.
Un rostro en la historia es un documento vivo y sorprendente. La fuerza de la propuesta de Giussani no solo resiste el paso del tiempo, sino que resulta más necesaria que nunca para afrontar los desafíos actuales.